McIlroy vuela en el turno de mañana y se mete en la pelea del PGA Championship
Vuelta de -4 para colocarse en -3 global desde el +1 de partida. Schmid y Taylor mandan entre los madrugadores con -4.
Rory McIlroy empezó el sábado en +1 y llegó a ser colíder del PGA Championship. Una vuelta de -4 le dejó en -3 en el global, a la espera del turno de tarde.
No acabó como referencia entre los madrugadores porque el alemán Matthias Schmid y el canadiense Nick Taylor amarraron un -4 que durante toda la sesión pareció maldito: varios jugadores lo alcanzaron, ninguno lo superó.
Cómo la construyó
Cinco birdies y dos bogeys. Arrancó lanzado, con putts de media y corta distancia convertidos en los pares cuatro del 1 y del 6 y en el par tres del 5.
No fue redondo del todo: se dejó la opción más clara de todas desde un par de metros en el par cuatro del 2, y falló otros dos metros para par en el 4 tras irse fuera de green. Aun así, se metió en el top 20 provisional.
Aguantó los pares en el 7 y el 8 sin coger calle y en el par cinco del 9 firmó otro golpe de efecto: salida al rough, recuperación corta y un gran approach que dejó el birdie dado. Sumó otro putt bueno en el par cuatro del 11 para irse al -3 y asomarse al tercer puesto provisional.
El viernes, el campo mandaba
Tras la primera vuelta el liderato estaba ampliamente compartido en -3. Después del turno matinal del viernes, en un día con viento, solo un hombre había ido más allá: Alex Smalley, con un birdie en el par cinco del 9 de cierre para colocarse líder en solitario con -4.
Smalley llegó a estar en -5 tras su primera mitad de vuelta, pero tres bogeys seguidos entre los hoyos 1 y 3 le bajaron de ahí. Cuatro birdies en total le dejaron en -1 del día.
Scottie Scheffler y Martin Kaymer, otros dos de los siete colíderes iniciales, salían con la intención de estirar la ventaja. Kaymer se desinfló hasta +2. Scheffler se agarró al campo y se quedó en -2. Y desde atrás llegaron Chris Gotterup e Hideki Matsuyama, ambos en -3.